Definición de solar
Comencemos por el principio, para así sentar mejor las bases: cuando hablamos de un solar, estamos refiriéndonos a una parcela de terreno que se encuentra dentro de un área urbana que se ha destinado a la construcción de edificaciones, pero que, en ese momento, se encuentra totalmente vacía.
Pese a que el solar se encuentre sin edificar, sí que puede tener ciertos servicios considerados básicos por la normativa vigente: alumbrado, agua potable, alcantarillado y conexión a redes de telecomunicaciones. Es más, es crucial que se encuentre vinculado a las calles y redes que le rodean para que se considere un solar como tal.
Es decir, que estamos hablando de terrenos que se van a destinar a la construcción de viviendas o comercios, pero que aún no tienen un proyecto planificado. Son suelos que se pueden usar para fines constructivos, siempre y cuando sigan la normativa pautada por el Ayuntamiento y por el resto de las administraciones pertinentes. Como dato extra, debes saber que no se puede edificar en ningún terreno que no haya sido previamente catalogado como solar.
Características de un solar
Hay ciertos parámetros fundamentales con los que debe cumplir cualquier solar, pese a que puedan variar en tamaño, forma o ubicación. Estos son los siguientes:
- Potencial constructivo: pese a que se encuentren vacíos, se debe poder construir en ellos. Da igual si la finalidad es residencial, industrial o comercial, pero se debe poder construir en ellos.
- Deben estar registrados en el catastro municipal, así como contar con su referencial catastral para poder identificarlos. Normalmente, en ella se indica también de quién es la propiedad del suelo.
- Es imprescindible que tengan acceso a servicios básicos, algo en lo que profundizaremos a continuación.
- Deben encontrarse siempre en áreas urbanas o en zonas urbanizables. Esto garantizará también que haya infraestructuras cercanas y que ya haya servicios básicos disponibles.
- Además, deben cumplir siempre con la normativa urbanística vigente en esa zona. Según esta, se pautarán los usos permitidos, las densidades, la altura máxima… Entre otros aspectos que son cruciales para su posterior desarrollo.